Es llamado el filosofo del fútbol, sus conocidos le llaman poeta, y los amigos Valdanagoras, yo lo conozco por Jorge Alberto Francisco Valdano Castellanos, jugador, entrenador y ahora directivo y empresario argentino, campeón mundial juvenil 1979, campeón del mundo 1986, 4 ligas españolas (3 como jugador y 1 como entrenador) y 2 copas UEFA, sin duda un referente del fútbol internacional.Juan Villoro, uno de mis escritores favoritos, plasma en su libro "DIOS ES REDONDO" una conversación-entrevista con Valdano, a la cual hago integra referencia:
-Alguna vez dijiste que lo importante, para un entrenador, es lograr que las virtudes se sientan cómodas?...
-Si pensamos que un jugador debe manejar diez opciones de juego, lo normal es que tres o cuatro las maneje bien, tres o cuatro regular y otras mal. El mejor jugador es el que nunca intenta lo que hace mal. A eso me refiero con que las virtudes se sientan cómodas. Hugo Sanchez fue un jugador extraordinario por que hacia muy eficaces sus virtudes y escondía sus defectos. Se fue del fútbol sin que nadie supiera que no sabia regatear por que nunca lo intento.
Gustavo Pato Chavira no solo intenta jugar a la del mil usos, si no que inútilmente trata de engañar y engañarse a si mismo que lo que hace no merece mínima critica. Terminando el partido, al hacerle evidentes sus errores, su molestia fue tal que en un derroche de pedantería tomo sus cosas largándose lanzando improperios por doquier. El berrinchudo Chavira siempre a hecho publica su adoración por Hugo Sanchez, y al parecer entre sus lecturas no ronda Villoro, y en lo que respecta al fútbol la filosofía Valdanista no le es cautivadora, pero su idolatría por el pentapichichi le debería de bastar para darse cuenta de lo que es y siempre a sido; "un guerrero de piel dorada y sangre cadenciosa", un cumbianchero del balon.



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